Qué aporta y qué recibe el Estado español de Andalucía

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hucha de barro blanco  Desde la conquista castellana el Estado español nos ha hecho creer que es mucho más lo que nuestro tierra recibe que lo que aporta. Por otra parte llevan muchos años repitiendo un mantra insistente, a saber, que los impuestos no los pagan los territorios sino las personas y las empresas. Es cierto, pero una parte muy importante de lo que reciben esas personas y empresas lo reciben a través de su territorio pues los servicios públicos más importantes: sanidad, educación atención a las personas con dependencia, bomberos, etcétera, los gestionan los gobiernos autonómicos. Si queremos saber lo que pagamos y lo que recibimos en Andalucía un buen indicador es saber lo que aportamos y lo que recibimos del Estado per cápita. El 3 de agosto del año pasado el periódico La Vanguardia público estas cifras.


  De las 15 comunidades autónomas de régimen fiscal común -es decir, excluyendo Euskadi  y Nafarroa- nuestra tierra ocupa el lugar número 13 tanto en los impuestos que pagamos por habitante (1.928 euros) como en el importe de todo tipo de servicios públicos que recibimos por habitante (2.537  €).

¿De dónde salen estas cifras? Por el lado de los impuestos de dividir el importe total de IVA, Impuesto de Sociedades; IRPF y resto de impuestos estatales por el número de habitantes.

  Teóricamente es correcto pero no se tiene en cuenta el efecto sede, es decir, que en Andalucía cuando pagamos el IVA de un producto ese IVA lo computa como recaudado por la comunidad donde la empresa que nos cobra el IVA tiene su sede. En cuanto al impuesto de sociedades computa como que todo el impuesto es recaudado por la comunidad donde tiene la sede la empresa, cuando la base imponible de dicho impuesto, los beneficios, se generan en todas las comunidades.

  Nos centramos en estos dos por su mayor volumen, pero afectaría a todos los impuestos estatales. Así que cada vez que echamos gasolina en el coche, compramos un electrodoméstico, llamamos por teléfono o consumimos electricidad, ni el IVA que pagamos ni el impuesto sobre el beneficio que se genera cuentan como pagados en Andalucía.

  Es cierto que hay empresas que venden al resto del Estado cuya sede está en Andalucía pero el impacto de esa facturación es considerablemente menor a la facturación que generamos a empresas cuya sede está fuera de nuestra tierra.

  Baste con decir que de las 35 empresas del IBEX 27 tienen su sede en Madrid y ninguna en Andalucía. En el lado de la recaudación la Comunidad de Madrid esta dopada estadísticamente con impuestos que no pagan en una parte los madrileños. Ese efecto sede es el que hace que la Comunidad de Madrid sea la que más dinero aporta a las arcas del Estado y esta distorsión de la verdad es la que permite sacar pecho a su presidenta Ayuso. Así pues las andaluzas pagamos per capita bastante más que esos 1.928 euros por habitante.

  Pero vamos al lado de los gastos. Aquí desaparece un mito: el de la Andalucía subsidiada. Somos la número 13 de 15 en lo que recibimos por habitante, aquí no hay trampa ni cartón pues ello marca que retorno tenemos de lo que pagamos de media. Y los 2.537 € por andaluza que recibimos del Estado quedan muy lejos de los 3.412 € que recibe cada habitante de Cantabria. Es hora de desenmascar el trilerismo del Estado español. Si pudiéramos saber las cifras reales de lo que pagamos seríamos contribuyentes netos al Estado.

  Si a ello le añadimos la riqueza en minerales que tenemos en Andalucía y la que está por descubrir -minerales esenciales para el suministro de las nuevas tecnologías- y los 8 millones de hectáreas cultivables de nuestra tierra haríamos bien en independizarnos de un estado que nos expolia nuestras riquezas y desprecia nuestra lengua y cultura andaluzas. 

  Construyamos la República Andaluza de Trabajadoras para que nadie explote nuestras riquezas y las trabajadoras andaluzas nos gobernamos como nación y como clase.